Arquitectura de Patrones Ancestrales
El territorio de APA
Qué es APA, de dónde viene y quiénes lo hicieron posible. Una lectura que se abre por capas.
APA es un marco interdisciplinario en desarrollo que estudia la arquitectura de los patrones que participan en la experiencia humana. Los observa al derecho, reconociendo cómo se expresan en nuestra vida, y al revés, siguiendo su recorrido para comprender qué los sostiene y de dónde vienen. APA ofrece una manera de hacer visible esa arquitectura para comprenderla y reconocer nuestra capacidad de participar conscientemente en su transformación.
Comprender la arquitectura de un patrón implica mirar más allá de aquello que se hace visible.
Una conducta, una respuesta, una forma de relacionarnos o una repetición puede ser el lugar donde reconocemos un patrón, pero no necesariamente el lugar donde comenzó.
Por eso APA amplía la mirada.
En nuestra experiencia participan patrones relacionados con nuestra historia familiar y ancestral, nuestros vínculos, aprendizajes, contextos, cultura y los diferentes sistemas de los que formamos parte.
APA propone recorrer esa arquitectura desde dos movimientos complementarios: el derecho y el revés. El derecho permite reconocer cómo un patrón se expresa en la experiencia presente. El revés sigue su recorrido hacia las relaciones, historias y condiciones que participaron en su formación.
Así, aquello que inicialmente reconocemos por su expresión comienza a revelar la trama de la que forma parte.
Desde esta mirada, el patrón es una huella, no una condena. Puede reconocerse, comprenderse y, según su naturaleza y función, conservarse, adaptarse, interrumpirse o transformarse.
Esta arquitectura tampoco termina en nosotros. Recibimos historias y condiciones que existían antes de nuestra llegada, las habitamos desde nuestra propia experiencia y participamos, con nuestra manera de vivir, en aquello que encontrarán quienes vienen después.
Recibimos. Habitamos. Legamos.
Somos descendientes de una historia y ancestros de otra. Entre ambas está la vida que hoy nos corresponde habitar.
Una gestación narrada por etapas.
Antes de que existiera APA, existía 5G.
5G nació poniendo la mirada en el individuo a través de cinco generaciones y encontró en el árbol invertido una forma de representar esa comprensión: los ancestros como raíces y el individuo como la expresión visible de una historia que había comenzado antes de su llegada.
El individuo no sostiene al árbol. El árbol sostiene al individuo.
Mirar cinco generaciones permitió reconocer vínculos, acontecimientos, memorias, experiencias y repeticiones que podían continuar participando en la vida de quienes llegaban después.
Pero fue precisamente al profundizar en esa búsqueda cuando comenzó a ocurrir algo inesperado.
Antes de que existiera APA, existía 5G.
5G nació poniendo la mirada en el individuo a través de cinco generaciones y encontró en el árbol invertido una forma de representar esa comprensión: los ancestros como raíces y el individuo como la expresión visible de una historia que había comenzado antes de su llegada.
El individuo no sostiene al árbol. El árbol sostiene al individuo.
Mirar cinco generaciones permitió reconocer vínculos, acontecimientos, memorias, experiencias y repeticiones que podían continuar participando en la vida de quienes llegaban después.
Pero fue precisamente al profundizar en esa búsqueda cuando comenzó a ocurrir algo inesperado.
Hay encuentros que solo pueden comprenderse cuando miramos todo lo que tuvo que ocurrir antes para hacerlos posibles.
APA nace del encuentro de cuatro personas con historias, recorridos y maneras profundamente distintas de comprender la vida.
Mucho antes de conocerse, cada una había desarrollado una forma particular de mirar, preguntar, construir y relacionarse con aquello que más tarde encontraría un lugar dentro de APA.
Cuando esas cuatro historias finalmente se encontraron, no llegaron vacías.
Cada una traía una materia prima.
Una manera singular de acercarse a la experiencia humana que había comenzado a formarse mucho antes de que APA existiera.
Fue al mirar hacia el origen de sus propios creadores cuando apareció una comprensión inesperada: aquello que cada uno aportaba a APA podía reconocerse también en su propia historia.
Y entonces apareció una pregunta:
¿Qué había en cada uno de ellos para que, al encontrarse, pudieran crear APA?
Selecciona un creador para conocer su materia prima.
Cuatro materias primas, una misma obra
Cuatro materias primas. Cuatro maneras de mirar. Un encuentro que hizo posible algo que ninguno de ellos habría podido construir de la misma manera por separado.
En ese encuentro, APA también encontró su forma de existir.